El
alcoholismo: enfermedad
cerebral y discapacitante
Tanto se habla del alcoholismo como uno de los problemas de
salud más frecuentes en nuestros tiempos, que las personas
pierden la verdadera dimensión del problema. La mayoría
piensa que es simplemente un conjunto de borracheras frecuentes
que causan mucho malestar al alcohólico y a su familia y que,
simplemente, el problema se solucionará cuando se deje de beber.
El alcoholismo es una enfermedad crónica que afecta al cerebro, es
progresiva, sufre múltiples recurrencias y si el afectado no deja de beber lo
puede llevar a la discapacidad y posteriormente a la muerte.
Por eso decimos que el alcoholismo es una enfermedad incurable (crónica),
recurrente (evoluciona con recaídas), insidiosa (es silenciosa,
los síntomas

clínicos frecuentemente se confunden con el bebedor excesivo), progresiva
(las complicaciones a nivel personal, familiar, laboral y social son cada vez
más graves), discapacitante (provoca incapacidad a nivel neuro-cerebral,
psico-emocional, familiar y social) y mortal (el alcoholismo no tratado conduce
irremisiblemente hacia la muerte).